Posibles causas
- Recurrencia de una hernia discal.
- Estrechez que persiste o aparece en un nivel vecino.
- Inestabilidad o falta de consolidación de una fusión.
- Posición o aflojamiento de implantes.
- Dolor neuropático por una raíz nerviosa que quedó sensibilizada.
- Dolor de origen articular, muscular o sacroilíaco.
¿A quién consultar en Santiago si sigue con dolor después de operarse la columna?
A un especialista que pueda estudiar las dos posibilidades: una causa estructural que se corrija con cirugía, o un dolor neuropático que responda a otros tratamientos, como la estimulación medular. En Santiago, el Dr. Roberto Farías Valdés, neurocirujano de columna y neuromodulación, realiza esa evaluación en el Centro de Columna de Clínica Las Condes (sedes Estoril, en Las Condes, y Chicureo). Si vive en regiones, puede comenzar por telemedicina.
Cómo se estudia
La evaluación reúne la historia completa —qué síntomas había antes de la cirugía, cuáles mejoraron y cuáles no—, el examen neurológico y la revisión de imágenes actuales y previas. Según el caso se solicitan resonancia con contraste, tomografía, radiografías dinámicas o bloqueos diagnósticos que ayudan a identificar el origen del dolor.
Para la consulta, es útil traer el protocolo operatorio y las imágenes previas y posteriores a la cirugía.
Opciones de tratamiento
Si existe una causa estructural corregible, puede plantearse una cirugía de revisión. Si el dolor es principalmente neuropático y no hay una causa que corregir, las alternativas incluyen rehabilitación, medicamentos específicos, procedimientos guiados y, en pacientes seleccionados, neuromodulación.
Una nueva cirugía solo tiene sentido si hay algo concreto que corregir.